Tiempos (soporíferos) de responsabilidad

Moda buena, bonita y barata Todo sobre donde encontrar la ropa mas barata de España, Shein, Primark, Amazon...

 

¿Qué pasa cuando nada parece cambiar, cuando todo discurre lento? Pasa que, a pesar de las apariencias, el tiempo sigue corriendo y de repente te plantas en septiembre, el inicio de curso por excelencia. Pasa que la relatividad se hace más real que nunca. Pienso en mayo, hace cuatro meses, y una sensación de eternidad y rapidez me recorre. Hace siglos que pasó, pero también parece que fue ayer cuando volví de pasar las vacaciones de Navidad en Valencia, el 1 de enero.

Nadie se libra de sufrir de alguna u de otra forma las consecuencias de la pandemia. Afortunadamente, lo que yo sufro no puede compararse a lo que siente la gente que ha perdido a seres queridos. Lo mío es más bien molestia, aburrimiento, un subirse por las paredes. Suecia tiene sus cosas positivas y negativas, como cualquier lugar del mundo. Pero el punto negativo mayor es que no pasa absolutamente nada, realmente hay muy pocas opciones de ocio y es empezar el otoño (aquí se adelanta más rápido que en el Corte Inglés) y no ver ni un alma por la calle a partir de las seis de la tarde, y a partir del cambio de hora ya ni hablamos.

Tiene su gracia cuando me he encontrado a más de una que me ha contado sus maravillosas vacaciones en España y siempre exclamaba un «¡siempre hay gente en la calle, siempre hay cosas que hacer, sabéis divertiros, lo echo de menos!», a lo que yo siempre pienso en mi cabeza: pues cerrad más tarde los negocios, y si no queréis trabajar más, que se contrate a más gente, ¡pero cambiad algo! Por supuesto, esto resulta difícil de entender para un lugareño y yo, que al parecer soy muy sueca en mi actitud de «no querer molestar», me callo un comentario incómodo que les dejaría en evidencia. Si ya es complicado y a veces incluso imposible que una persona se atreva a cambiar hábitos que le hacen infeliz, ya me diréis una sociedad entera…

La solución entonces estaría en hacer excursiones o viajar de vez en cuando para escapar del sopor de Östergötland. Pero ¿qué haces cuando no puedes o no deberías moverte tanto? Y aquí ya me refiero al Coronavirus. No sé si estaréis al día, pero en Suecia hay pocas prohibiciones al respecto y todo se reduce a cómo de responsable quieras ser. Hace unos días le decía a mi mejor amiga que me siento muy panoli porque veo constantemente en Instagram un «hago lo que me apetece cuando me apetece» sin importar las consecuencias, cuando Edgar y yo decidimos quedarnos todo el año aquí arriba y no encontrarnos con mucha gente. Nuestro círculo de amigos, además, se ha reducido drásticamente al habernos dado cuenta de la actitud sociopática de la mayor parte de ellos (el virus es fake, no pasa nada, organizo un cumpleaños en abril porque sí, te doy de beber de mi vaso ¡ups!), y eso nos ha hecho distanciarnos. No podemos entender su actitud y consideramos un riesgo estar con ellos. Descubre los mejores 10 remedios caseros para curar los gases intestinales

Mi novio es muy tajante respecto a sus opiniones (yo a menudo también, para qué nos vamos a engañar) y siempre dice que no estamos preparados para vivir en sociedad y en libertad porque la gente no piensa en el bien común. Solo países con dictaduras han manejado mejor todo esto, ahí tenemos a Vietnam que ya ha pasado el virus, y esto da un poco de miedo: ¿de verdad es necesario llegar a ese extremo?

Mi fe en algunas personas sigue ahí, no obstante. Dentro de nuestro círculo de amistades también existe una minoría que está intentando hacer las cosas bien en la medida de lo posible y con la que seguimos disfrutando cada vez que nos vemos. Conozco a buenas personas y quizás siempre haya sido así: las peores actitudes son más visibles por el escándalo que nos provocan, las buenas pasan más desapercibidas.

En fin, un nuevo curso raro empieza y ya veremos cómo termina. Tengo la suerte de estar contenta y con esperanza hacia lo que pueda acontecer y de sentirme tranquila al saber que hago lo correcto cuando, por ejemplo, llevo la mascarilla en el transporte público (suelo ser la única :/). Ojalá inspirar a otras personas a atreverse a tomar más medidas para protegernos a nosotras mismas y al resto.

Tiempos (soporíferos) de responsabilidad

Si crees que alguno de los contenidos (texto, imagenes o multimedia) en esta página infringe tus derechos relativos a propiedad intelectual, marcas registradas o cualquier otro de tus derechos, por favor ponte en contacto con nosotros en el mail [email protected] y retiraremos este contenido inmediatamente

Top 20