Suecia: So far, so good

En mi anterior y revelador post dejé caer que mi vida iba a cambiar pronto. En realidad, os voy a confesar que ya ha cambiado. He tomado muchas decisiones importantes en este último mes y medio, he estado trabajando mucho mi paz mental, mi estima por mí y mi seguridad, y vuelvo a sentirme feliz, contenta y, sobretodo, tranquila, lo cual a su vez me facilita todo lo demás.

Sí, empiezo una nueva etapa de mi vida. En Suecia, además. Un país del que no esperaba mucho y del que, paradójicamente, me he enamorado. Una etapa que me espera con muchas puertas abiertas, muchas posibilidades y, también, muchas certezas: calma, paz interior, estabilidad, trabajo normal (no digo ya digno, porque eso ni se plantea allí), casa, pareja, amistades. Y cobaya  Aunque esto no quita que vaya a echar muchísimo de menos a mis amigas del alma de Valencia.

Como últimamente no tengo mucho tiempo libre o lo invierto en cosas muy importantes (no digo que escribir aquí no lo sea, pero se trata de una afición y algo que he de hacer sin estrés y porque me apetezca, obviamente, y me estoy tomando las cosas con la calma que necesito), en este post os voy a compartir básicamente fotos y dejaré para una futura entrada más de tipo enciclopédico cómo está siendo toda esta experiencia, cómo me resulta Suecia y las sensaciones que está transmitiendo. Las fotos, por cierto, están hechas en un café de la ciudad donde me encuentro y en el barrio. Sí, flipad, en el barrio. Un bosque en el barrio  Y sí, llevo cara de sobada en varias. Hasta la próxima 

2 comentarios

  1. Nadie se lo merece más.
    ¡Un abrazo compañera! Seguiremos aguardando noticias nórdicas

    1. Un gran abrazo, Jacob <3

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