Manifiesto Monguer

Os pongo en contexto

El viernes pasado compartí en la página de Facebook del blog la portada de una revista ficticia llamada Monguer. La revista no había salido de la nada, sino que formaba (y forma) parte de uno de los proyectos de maquetación del máster que este año se ha adueñado de mi vida. El caso es que lo compartí a ver qué pasaba, si gustaba o qué. No perdía nada y así podría ver un poco la reacción de la gente y si la idea podía funcionar.

Aquí, la prueba de mi delito.

Para mi sorpresa, y a pesar de ser tener una composición creo que mejorable, Monguer tuvo bastante éxito. Igual porque hay más mujeres ahí fuera que están cansadas de que se dirijan a ellas como si fueran monguers. O igual porque la denuncia mediante el humor siempre entra mejor, quién sabe. Sea como fuere, he pensado que lo mejor que puedo hacer a partir de ahora es componer una portada Monguer quincenal que resuma lo mejor (o lo peor, según se mire) del momento para el público femenino en el lenguaje que más me gusta hablar en Internet: el sarcasmo. ¿Y, qué es de un proyecto sin un manifiesto explicativo (y decorativo) que lo acompañe? Pues nada.

El manifiesto

El monguerismo no ha hecho más que empezar, supongo. Así que aquí va el manifiesto que lo explica, respalda, adorna y acompaña.

¿Por qué Monguer?

Porque necesitamos que nos digan lo que llevar puesto cada temporada y que nos induzcan a llevar una vida de desenfreno consumista. ¿Qué es vivir sin hablar de moda y sin ir de compras? Ninguna de nosotras lo sabe.

Porque cualquier momento es bueno para arriesgar nuestra salud física y mental por adelgazar con una loca dieta patrocinada. ¡Perder peso nos da la vida, chicas! Así estaremos más guapas.

Porque nos encantan los menús basados en la todopoderosa restricción, la lechuga, los productos de color rosa y los batidos detox. ¡Queremos acabar con un TCA!

Porque nos encanta que sólo nos muestren modelos de belleza inalcanzables para la mayoría de nosotras y así poder tener una meta en la vida: destruir nuestra salud para encajar en la sociedad. ¡¿Hay algo más emocionante?!

Porque nos interesa nuestra sexualidad. Sobre todo la de complacer a nuestro chico (todas somos hetero, ¡pues claro!). El orgasmo femenino está sobrevalorado. ¡Es demasiado bonito complacer!

Porque queremos ser mujeres independientes y profesionales, y estamos deseando escuchar testimonios inspiradores de las empleadas precarias más top que con su salario por debajo del mínimo pudieron hacer realidad el sueño de sus jefas: comprarse un bolso de Louis Vuitton y no aparecer por la oficina.

Porque queremos ser libres e independientes, pero no que piensen que somos feministas porque a ver si no nos aceptan socialmente LOL

Porque queremos aprender a entrenar como las celebrities, con conjuntos muy sexys y con rutinas de cardio random, sobre todo esas que son un mezcladillo tipo GAP suave con el que se consiguen demasiados objetivos fit. ¿Pesas? ¿Entrenamiento de fuerza? Amigas, eso es para los hombres, que si no nos haremos fuertes y minaremos la seguridad de los más débiles. Y porque si no se nos hará cuerpo de hombre. Aunque no tengamos los mismos niveles de testosterona.

Porque nos encanta que se valore constantemente el aspecto físico de las famosas o de cualquier bicho viviente. La apariencia es una de las cosas más importantes de la vida y hay que estar siempre perfectas.

Porque también adoramos escuchar consejos e historias body positive ya que tras leer Monguer igual nos podemos sentir algo impotentes por no encajar en los cánones de belleza que imperan y entrar en un nivel -5 de valoración personal.

Porque nos encanta que nos hagan desear un estilo de vida al que muchas veces no podemos aspirar y acabar llorando en el sofá mientras vemos Netflix desesperadamente (no podemos permitirnos hacerlo en el cine). Qué le vamos a hacer, el clasismo mola. Como también mola la invisibilización de todo tipo de cuerpos o sexualidad.

Porque a ver, está feo ser transgresoras e inclusivas y hablar de temas que siempre se han considerado tabú aunque con ello contribuyamos a una sociedad más igualitaria para todxs. ¡¿Es que nadie va a pensar en los niños?!

Porque, qué demonios, adoramos el sarcasmo.

2 comentarios

  1. […] Creo que sobran las palabras. Pero si no acabas de entender de qué va esto o qué narices es Monguer, pinchando en el siguiente enlace podrás leer su manifiesto. […]

  2. […] ¿Aún no sabes lo que es la revista Monguer? ¿¡En serio?! Lee aquí su manifiesto. […]

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