La Nave Invisible, por la visibilización de autoras de ciencia-ficción, fantasía y terror

Las mujeres escriben. Tal vez parezca una obviedad, sin embargo, en vista del ninguneo a las periodistas en un evento de columnistas que tuvo lugar recientemente, quizá recordarlo no lo sea. Para no mencionar tan solo un ejemplo, también podríamos preguntarnos por qué no estudiamos a las autoras de la Generación del 27, por qué no nos sabemos ni uno solo de sus nombres y ni siquiera sabemos de sus existencia, pero sí hemos leído en clase a los representantes masculinos y, de hecho, recordar sus nombres no es tarea difícil. No será del todo una obviedad recordar que las mujeres escriben, que hay mujeres escritoras, cuando de repente te das cuenta de que en tu biblioteca no hay apenas nombres femeninos, si es que los hay.

Las mujeres escriben, y se dedican a géneros muy distintos. Y a visibilizar, dar voz y promocionar a mujeres que escriben ciencia-ficción, fantasía y terror es a lo que se dedica el imprescindible colectivo de La Nave Invisible. Tras este nombre tan atrayente y misterioso se encuentra una tripulación compuesta por 13 personas que con sus acciones han animado no solo el panorama literario, compartiendo novedades literarias, análisis y reseñas, sino también el personal, ya que muchas han encontrado inspiración, motivación y acompañamiento en sus mensajes y consejos que transmiten por redes sociales. ¿Te gusta leer? ¿Y te gustaría descubrir a más mujeres escritoras? Entonces te recomiendo totalmente seguir desde ya a La Nave Invisible, a quienes a podrás conocer mejor a continuación en esta entrevista que me han concedido <3

¿Cómo, cuándo, por qué surge La Nave Invisible?

La Nave Invisible empezó a gestarse en abril de 2016, en un contexto en el que en diferentes frentes del mundillo editorial de género se preguntaban por qué había muchas menos escritoras que escritores y qué se podía hacer para remediarlo.

En concreto, y a raíz de que una editorial se lanzó a la piscina y confesó que cada vez le era más complicado arriesgarse con la publicación de autoras mujeres (aunque esa editorial no había dejado de intentarlo una y otra vez, sin obtener resultados), Anna Roldós lanzó un llamamiento en redes para crear una plataforma de promoción de escritoras de género, en busca de una manera de revertir esa situación. Si la gente no leía a las autoras, quizás era porque no las conocían, así que lo que había que hacer era hablar de ellas, mostrárselas al mundo y contarle a la gente por qué merecía la pena leerlas.

El nombre inicial del proyecto era #ProyectoEscritoras y muchas personas se interesaron en participar en el mismo, aunque algunas ya no siguen con nosotras. Tras unos meses de preparativos y desarrollo, La Nave Invisible empezó su travesía el 3 de septiembre de 2016.

¿Podríais contar un poco acerca del título tan sugerente de vuestro proyecto?

La elección del nombre fue nuestro primer rompecabezas. Se barajó la posibilidad de usar referencias a alguna autora conocida, alguna cita o incluso el nombre de alguna diosa clásica; también algo que llevara la palabra mujer o femenino. Pero ninguna de estas ideas terminó de calar. No queríamos hacer favoritismos ni tampoco queríamos que el nombre diera a entender que el blog era “algo para mujeres”. Queríamos que fuera un nombre que nos definiera y, además, llamara la atención de un público amplio, pero que no obviara el problema que queríamos tratar.

La palabra “Nave” salió casi sola, porque hace referencia tanto a la fantasía, por una nave que surca los mares, como a la ciencia ficción, por una nave espacial que surca el universo. La palabra “Invisible” costó un poquito más, porque buscábamos algo que llevara implícito el problema, pero no resultara peyorativo. Pero tras unas pocas vueltas acabó cuajando: autoras invisibles que pasan desapercibidas a ojos de los lectores, a pesar de estar ahí desde siempre. Es uno de los grandes problemas de la mujer a todos los niveles, su invisibilización.

¿Y un poquito sobre vosotras?

¡Somos muchísimas! Así que haremos una breve enumeración. Todas escribimos, algunas de manera profesional, como Rocío Vega, Laura Morán o Raquel Laforet, otras en nuestros ratos libres, aunque no todas hemos publicado. Venimos de campos bastante diversos, eso sí: Laura Huelin y Claudia Fontana son filólogas hispánicas; Laura Morán es filóloga inglesa; Pilar Caballero es licenciada en Humanidades y nuestra especialista en corrección, edición y maquetación de textos; Rocío Vega es redactora profesional; Andrea Prieto es médico; Anna Roldós es librera y licenciada en Química; Enerio Dima es abogada; Laura S. Maquilón es arquitecta; Raquel Laforet, ingeniera informática; Paula Rivera es nuestra experta académica literaria por excelencia; Víctor de Amo es técnico de laboratorio y trabaja en Logística de una empresa; y Nerea Luray es graduada en Producción de Audiovisuales. Lo bueno de ser un grupo tan variado es que podemos trabajar según nuestras aptitudes y tener una visión más global.

¿Por qué pensáis que hace falta mucho más apoyo a las autoras de ciencia ficción, por qué son “invisibles” aún?

No hay una sola causa que explique esa invisibilidad, sino que es algo que se extiende a muchos niveles. Se trata de un problema estructural en nuestra sociedad, en la que el machismo sigue presente en casi todas las facetas y situaciones.

Para empezar, a las mujeres se las educa desde pequeñas en que sus parcelas son las de los sentimientos, el hogar y la crianza. Eso provoca que cuando esas mujeres se acercan a la literatura, ya sea como lectoras o como escritoras, en muchas ocasiones lo hacen a través de aquellos campos que se les han inculcado desde pequeñas: la literatura romántica, la infantil y la costumbrista, géneros en los que o bien se sienten más cómodas porque así se las ha enseñado o se sienten más representadas.

Por otra parte, el canon literario, tanto el general como el de ciencia ficción en particular (y en este último con mayor intensidad), está copado por hombres, de manera que una mujer que quiera dedicarse a ello tiene muy difícil encontrar un referente de su mismo género en el que verse reflejada. Por no hablar de que la mayoría de esas obras tienen una representación de la mujer muy deficitaria y estereotipada, relegando a los personajes femeninos (cuando existen, porque en muchos casos ni siquiera están) a papeles muy secundarios que alejan a las lectoras y las desmotivan.

Para colmo, las pocas mujeres que aun así deciden acercarse a este género como escritoras son tratadas como intrusas en la mayoría de casos. Sus trabajos son menospreciados o ninguneados, o se las acusa de escribir ciencia ficción de segunda o ciencia ficción que no es tal porque da importancia a cosas que los autores consagrados no consideran de valor. Y es que, además, se sigue desprestigiando todo aquello que huele a feminidad: sentimientos, relaciones, maternidad, y cuando una obra de ciencia ficción se acerca a alguno de estos puntos le suelen caer críticas por todos lados.

Todo eso crea un círculo vicioso en el que la ciencia ficción no resulta un género interesante para mujeres porque no las respeta ni como lectoras ni como escritoras, y cuando esas mismas mujeres intentan acercarse al género e introducir los cambios para hacerlo más atractivo para ellas, son acusadas de ensuciarlo o de destruirlo.

Por eso es tan importante destruir esa rueda. Se trata de crear un cambio en el status quo de la ciencia ficción para que las mujeres se sientan cómodas en ella, como autoras o como lectoras. Y por eso es importante apoyar a esas escritoras de ciencia ficción que ya están allí y que son invisibilizadas sin contemplación, para poder crear así un colchón que anime al resto de mujeres a acercarse sin sentirse atacadas.

¿Qué formas creéis que hay de apoyar más a las autoras? ¿Cuáles son las mejores formas para ello?

¡Comprar sus productos! Ahora en serio, la mejor forma de apoyar a una autora es leyéndola y recomendándola si nos ha gustado, para que más gente pueda acercarse a ella. Si esas autoras que consiguen publicar pasan desapercibidas, no se las promociona y sus libros no llegan a manos de los lectores, la editorial creerá que publicar mujeres no le es rentable. Los lectores tenemos el poder de votar con nuestro dinero qué queremos que haya en las estanterías de las librerías, al fin y al cabo las editoriales son negocios y, sobre todo, los grandes grupos se ajustan a lo que pide el mercado en cada momento. De hecho, en los últimos dos años hemos visto un mayor movimiento en materia de publicación de autoras, porque se ve que los lectores lo están pidiendo.

Respecto a la vocación de escribir, ¿os podéis dedicar únicamente a ello? ¿Lo combináis con otros trabajos? ¿Cómo es la precarización del sector, y más siendo mujeres?

Rocío: Yo puedo (y de hecho, lo combino con el estudio), pero solo porque puedo vivir con un sueldo bastante bajo que en otra situación no me daría ni para empezar. La cosa es picar en muchos frentes, no solo en las novelas propias, sino en la redacción de noticias en blogs, plataformas de donación como Patreon y la escritura fantasma. Es, eso sí, muy precario (razón por la que se recomienda tener un oficio y compaginar la escritura como una actividad “secundaria”). Es muy complicado.

Laura Morán: Al igual que Rocío, yo compagino la escritura de novelas con un trabajo de redactora de contenidos y publicando relatos en mi blog y mi Patreon. También he sido escritora fantasma cuando lo he necesitado, y envío relatos a todos los certámenes que puedo. Si os interesa el tema, he hablado sobre ser escritora fantasma y redactora de contenidos en varios artículos de mi blog.

¿Cómo se puede luchar contra la eterna duda en una misma y en la calidad de lo que escribe, que tantas veces nos puede sabotear y bloquear?

En primer lugar, con mucha fuerza de voluntad. Escribir es una lucha continua contra tus miedos y es fácil caer por el camino. Pero hay que tener claras dos cosas: es algo que hacemos para nosotras mismas, somos nosotras quienes debemos disfrutarlo en primer lugar; y segundo, lo primero que pongamos sobre el papel, lo más seguro es que sea basura, pero para eso están la posterior corrección, edición y beteo. No obstante, si no escribes primero, lo de después nunca pasará.

¿Y cómo es la aventura de la autoedición? ¿Qué cosas buenas tiene y qué problemas le veis?

Alguna de nuestras compañeras se ha lanzado al mar de la autoedición, y es algo que todas vemos con muy buenos ojos. Nerea Luray ha publicado por su cuenta relatos ilustrados y cómics, ya que es guionista; tenemos dos autoras, Raquel Laforet y Laura Morán, que han iniciado su andadura en el mundo editorial con sus novelas de fantasía autopublicadas; Laura S. Maquilón ha publicado relatos en Lektu; y Andrea Prieto acaba de publicar una nueva novela, también en Lektu, titulada “Yo maté a Eugene Foster”. Y muchas de nuestras autoras están pensando en autopublicar en el futuro: Rocío Vega está trabajando en la autoedición de su novela de fantasía “Guerreros del sol” y publica relatos en su Patreon mensualmente.

Como véis, ¡la autoedición está muy presente entre nuestras tripulantes! Además, a la hora de hacer reseñas en la web no distinguimos entre libros publicados por editorial o libros autopublicados, porque somos conscientes de que ambos tienen el mismo valor y queremos dar voz a todas las autoras, elijan la vía que elijan.

En cuanto a los pros y contras de la autoedición, como en cada vía de publicación, hay de todo. Uno de los estigmas que nos gustaría erradicar es el de que la autoedición es de menor calidad o consiste de rechazos editoriales, porque está muy lejos de ser el caso. Nuestra compañera Laura Morán, por ejemplo, nunca pensó en enviar “A través de la arena” a una editorial, porque sentía que la autopublicación era el camino adecuado. Autopublicar te da una mayor libertad a la hora de trabajar tu producto, pues el autor es el dueño único de todo y quien decide cada paso del proyecto. Esto es algo muy bueno para quienes quieren contar historias diferentes; pero, al mismo tiempo, supone uno de los problemas de la autoedición, y es que las autoras están solas. Todo el proceso editorial lo llevan a cabo por su cuenta, y esto implica también el proceso de publicidad y difusión. Las obras autopublicadas llegan a un público más reducido y es algo contra lo que también nos gustaría luchar desde La Nave.

¿Cuáles son vuestras autoras españolas de ciencia ficción favoritas? ¿E internacionales?

Autoras hispanas: Caryanna Reuven, Teresa P. Mira, Felicidad Martínez.
Autoras no hispanas: N. K. Jemisin, Ursula K. Le Guin, Karen Lord, Kameron Hurley, Lisa Tuttle.

¿Qué libros de autoras de ciencia ficción recomendaríais muy mucho desde ya?

“El Tren”, de Teresa P. Mira.
“La quinta estación”, de N. K. Jemisin.
“La mano izquierda de la oscuridad”, de Ursula K. Le Guin.
“El mejor de los mundos posibles, de Karen Lord.
“La mirada extraña”, de Felicidad Martínez.
“Frankenstein”, de Mary Shelley.
“Futuros perdidos”, de Lisa Tuttle.

¿Qué consejo le daríais a todas aquellas que quieren dedicarse a escribir y no saben muy bien por dónde empezar?

Ahora mismo hay muchas opciones para ser leídas, así que lo primero que tienes que hacer es escribir. Por mucha práctica que tengas, no todo será bueno, pero tampoco será un fracaso: se aprende de todo, de lo bueno y lo malo, pero es de lo que hacemos mal de lo que más aprendemos. Un rechazo no significa que tu obra sea basura, hay muchos factores que intervienen en la publicación de una obra, entre ellos la viabilidad económica y el gusto del propio editor. Todas las obras tienen su público, más grande o más pequeño, tarde o temprano encontrarás el tuyo. Y busca unos buenos lectores beta: que no teman señalarte tus errores y ayudarte a corregirlos.

Como autoras de ciencia ficción, ¿cómo nos podemos unir a La Nave Invisible?

Actualmente La Nave Invisible no acepta más miembros, pero sí que estamos encantadas de recibir colaboraciones externas, ya sea en forma de artículos o reseñas de libros que se quieran dar a conocer, como colaboraciones editoriales, si alguna editorial o autora quiere que reseñemos o hablemos de su libro en nuestro blog. Y, por supuesto, todas las obras de autoras que se publican en España tienen espacio en nuestros artículos de novedades, siempre que sean de los géneros que tratamos.

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