Estado actual: viviendo mi vida

No malinterpretéis mi frase, no va con segundas ni nada parecido. Es exactamente lo que parece. Últimamente escribo menos en el blog y también uso menos las redes sociales, eso es un hecho objetivo. Bueno, voy a ser más exacta si me lo permitís con lo de las redes: en realidad uso menos Instagram y Twitter, porque en Facebook sigo compartiendo viñetas y fotos de perritos. ¿Y los motivos? ¿Hay que alarmarse? Pues lo cierto es que no, en absoluto. Not at all, si me queréis más repelente aún.

Lo extraordinario en mi caso digamos que tiene poco de insólito y sorprendente y mucho de normal y mundano: simplemente estoy viviendo mi vida. Dejad que me explique. No es que antes no lo hiciera. Y tampoco estoy queriendo decir que la gente que escriba todos los días y use a toda hora las redes sociales no tenga vida. No a las dos cosas, no me estoy refiriendo a eso. Creo que aún no me he convertido en una Javier Marías cualquiera o en una Old (wo)man yells at cloud. Tan sólo estoy ocupándome más y mejor de cosas que me hacen sentir muy bien, como entrenar o hacer planes con mis amigas. Y estoy dedicando también más tiempo al máster, a la carrera y a buscar curro, que son tres cosas muy serias y que piden mucho casito.

Larga vida al Rey Suavín.

El resultado es que a raíz de estar dividiendo mejor mis días y de estar dedicando más tiempo a estos menesteres estoy más tranquila y más contenta. Más tranquila respecto al tema estudios/vida profesional, y más contenta respecto a la vida en general. Por desgracia, el día no tiene más que 24 horas y cuando llego a casa estoy tan agotada que sólo me apetece jugar con Pushkus y ver Please like me (me declaro fan total de Josh, Tom y Claire). Pero espero que llegue el día en el que además de hacer todo lo que contaba pueda tener fuerzas para escribir más, porque lo disfruto muchísimo.

Encontrar la manera de poder dedicarle más tiempo al blog sin renunciar a todo lo demás es complicado, así que iré poco a poco. No puedo prometer nada porque ahora lo que necesito es no agobiarme con más cosas. Pero lo que sí puedo prometer es que haré acto de presencia por aquí con un post semanal y que me voy a ocupar de ser feliz, de disfrutar de mis amigas y aprovechar estos últimos meses todo lo que pueda. Por ahora me esperan una excursión en ala delta y varios viajes a Suecia para estar con Edgar. Porque ahora ya todo puede ir a mejor