Checklist para mi nueva vida

Hace apenas 15 minutos he depositado mi Trabajo de Fin de Grado. A las 18:15, con un simple click, se ha acabado el sentir que no llegaba a todo, la falta de tiempo para mí y mis muchas aficiones, el estrés por buscar un trabajo a tiempo parcial digno y no encontrarlo. Se han acabado, por fin, los meses de memorización y los fines de semana en los que me examinaba de más de 40 temas. Eso sí que ha sido una verdadera maratón.

También se ha acabado mi vuelta a España, que al final, por diferentes motivos, ha durado cuatro años. Tiempo durante el cual he podido cerrar todas las puertas que me había dejado abiertas, incluida la de mi autoestima y mi independencia, y la de la reconciliación con quien soy y con mis raíces. Y si bien he estado yendo y volviendo de Suecia estos últimos meses, ahora empieza definitivamente mi segundo exilio. Y estoy muy contenta y muy cagada a la vez porque la libertad que tanto había anhelado me está ya saludando tímidamente, y está entrando poco a poco en mi vida. La libertad real, la mental, la adulta. Que no solo la económica (aunque también).

Los sueños y las aspiraciones son algo muy importante. Aunque no se cumplan. Tener motivaciones, hacer cosas que te hacen sentir bien y te gustan, son parte de ese seguir hacia delante que te impone la vida para bien o para mal. No hablo del todo es posible de MrWonderful, sino de lo importante de ponerse metas realistas para mejorar y para sentirnos realizadxs, de la necesidad de continuar con nuestra vida siempre, aunque también permitiéndonos nuestros periodos de duelo. Para no irme más por las ramas, os diré que, como no quiero perder de vista todas esas cosas que siempre quería hacer y no podía por estar siempre sujeta a la dinámica estudio/trabajo, para no olvidarme de todas esas pequeñas ilusiones y proyectos, me he hecho esta lista.

Cosas que quiero cumplir en lo que me queda de existencia

  • Tener una piscina en mi casa. Es uno de mis mayores sueños.
  • Vivir rodeada de animales. Concretamente, cobayas, hámsters, jerbos, chinchillas y chuchos. Y bueno, quizá también algún cerdito porque a Edgar le hace ilusión.
  • Hacer la siesta cada fin de semana con mis cobayas y levantarme rodeada de amor y mal olor. Valdrá la pena.
  • Pasear a mis “niños” en un carrito, como hacen los japos en Instagram.
  • Ir a Disneyland Paris. No, aún no he ido.
  • Ir al parque temático de Moomin.
  • Comprarme un buen lote de acuarelas y óleos y aprender a pintar de forma autodidacta.
  • Pintar cuadros bonitos.
  • Ser artista, básicamente.
  • Publicar algún día un libro infantil sobre Pushkus, escrito e ilustrado por mí. Estoy segura de que existe un público infantil (y también adulto) al que le gustaría una obra sobre una cochina cobaya y sus malolientes y suaves aventuras.
  • Abrirme un canal de Youtube para contar lo que me salga del Pushkus y, como siempre, siendo gilipollas y no centrándome en una sola temática. Me gustan demasiadas cosas como para quedarme solo con algo.
  • Acabar montando mi propio estudio friki. Mis cobayas me ayudarían a no estresarme. Serían mis secretarias personales.
  • Aprender a coser y a hacerme mi propia ropa.
  • Conseguir el estilo que siempre he querido tener: kawaii, divertido, unicorniano, pero elegante y con clase al mismo tiempo. Llevo años sin poderme comprar ropa, ¿se nota mucho?
  • Escribir un libro. O varios. Uno de ellos sería sobre mis locas experiencias de becaria en clave de humor. La denuncia con humor siempre entra mejor.
  • Escribir mi biografía para que quede constancia de la vida tan rara que tuve y de cómo, a pesar de todo, siempre conseguí salir adelante. Y cuerda.
  • No tener que angustiarme por el dinero nunca más. Estaría francamente bien.
  • Tener una casa en la playa.
  • Montar una aerolínea especializada en viajar con tus mascotas. Su símbolo sería básicamente una cobaya. Más concretamente, Pushkus.
  • Montar una empresa internacional de bidés. De verdad, en el resto de Europa se echan de menos.
  • Convertir a Pushkus en Instastar.
  • Salir en Buzzfeed.

Como veis, soy una persona sencilla. A ver si el año que viene ya puedo tachar algún punto de la lista ^^

One Reply to “Checklist para mi nueva vida”

  1. […] fijación por las piscinas tiene una razón de ser, creo, y se remonta muy probablemente a todos aquellos veranos insufribles […]

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