Anatomía de las vacaciones – Guía para su disfrute

Llevo una semana de vacaciones. ¡Vacaciones! V-A-C-A-C-I-O-N-E-S.

De las de verdad. De las reales. De esas que no había tenido desde noviembre de 2013, que se dice pronto. Guau, y me siento rara. Rara bien, no rara mal. Rara tipo “madre mía, que no tengo que entregar nada la semana que viene”. O del tipo “qué fuerte, que puedo hacer planes de cualquier rollo, volver a la hora que quiera o incluso permitirme no hacer nada especial durante unos días y ponerme al día con series”.

Antecedentes: reír por no llorar

Os podréis imaginar la liberación. O igual tenéis la suerte de que no. Por si no lo visualizáis, aquí va una ayuda: cuatro cursos de estudiar y trabajar a la vez sin derecho a vacaciones. Bueno, ni a nada. Lo cual me produjo mucha frustración, tolerada porque deseaba mejorar mi currículum, porque pensaba que mi esfuerzo se premiaría en algún momento y, en último lugar, porque también necesitaba dinero para pagarme la carrera.

Sí, también hubo mucho aprendizaje. Aprendizaje autodidacta. Nada que no sepáis: porque aquí nos quieren aprendidas de casa o que lo hagamos por nuestra cuenta. Pero la verdad es que al final, a pesar de mi perfil chachi-piruli, la ansiedad y la impotencia hicieron más acto de presencia al no sentirme valorada ni económica ni profesionalmente. ¿Que qué paso? Que como no podía ser de otra manera, mi confianza en mí misma y mis ganas de todo dijeron un poco: ¡venga, hasta luegui! No obstante, eso tuvo su parte inmejorable: un proceso de aprendizaje que me enseñó las lecciones más valiosas de este período.

La primera, un must para la vida moderna españolala meritocracia no existe en este país, por lo que habrá que buscarla donde sí la haya (en mi caso, Austria y Suecia). La segunda, otro esencial: he aprendido a estar a gusto conmigo, sola, en cualquier circunstancia y a valorar todo lo que tengo, que es musho. La tercera: que no le debo nada a nadie porque lo que molo me lo he currado todo yo, esto es así #orgullomáximodemímisma. La cuarta y última: que las relaciones sanas, las amigas, el bae vikingo, son goals forever permanentes y que así se queden por los siglos de los siglos.

Situación actual + Guía de regalo

Alegría. Atrás quedan los meses de encierro, mucho esfuerzo, poca pela y poca vida social. Y ahora toca disfrutar de estas merecidísimas y deliciosas vacaciones de verano. ¿Cómo? Aquí va una pequeña guía que os puede dar unas cuantas pistas de cómo voy a pasar estos meses y de cómo los podéis pasar vosotrxs si no tenéis muchos planes. Eficacia 100% comprobada por mí.

¡A ver ese helado!

¡Habrá que probar esa piscina!

Ostras, ¿dónde dices que sirven ese mazacote de tarta oreo fresquita y a buen precio? Igual me pido dos.

Netflix. Netflix. Netflix.

Playita reshulona barra baja ochentaynueve.

Siesta pushkosa.

#aquísufriendo #yolo #dandoasco

Gymbo vacío para hacer twerking mientras descanso entre serie y serie.

Sexy time con bae.

Darlo todo con amiguis donde sea que se tercie: en un cine de verano, en una terracita, etecé, etecé.

Y no menos importante, aprovechar para culturizarse un poquito.

*Las imágenes son de la serie Gravity Falls y han sido extraídas de la página http://gravityfalls.wikia.com.